¿Cómo actúa la EMT y por qué no es invasiva?
La Estimulación Magnética Transcraneal se realiza mediante un dispositivo clínico de alta precisión que genera campos magnéticos controlados.
Estos campos atraviesan el cráneo sin necesidad de cirugía, agujas ni medicación, alcanzando áreas específicas del cerebro previamente definidas por el equipo clínico.
La estimulación se aplica desde el exterior, sin alterar físicamente el tejido cerebral ni producir daño estructural.
Por este motivo, la EMT se considera un procedimiento no invasivo y bien tolerado, que permite a la persona mantener su rutina diaria durante el proceso terapéutico.
Cada sesión se ajusta de forma individualizada, teniendo en cuenta la localización, la intensidad y la duración necesarias en cada caso, siempre bajo criterio médico y supervisión profesional.
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